La edad de oro del pop catalán… y sus posibilidades fuera de Cataluña
Un año y medio después de su salida, el precioso debut de Manel ‘Els millors Professors Europeus‘ pasa su semana número 45 en la lista española de ventas. Está en el puesto 80 y nunca ha pasado del puesto 25, pero la constancia le ha servido para vender 25.000 copias, de las que un sorprendente 97% se ha distribuido en Cataluña, según su compañía, Discmedi. En los últimos tiempos también hemos visto por la tabla de lo más vendido en España a otras bandas que cantan en catalán, algunas de las cuales llevan varios años sonando, como Mishima, Els Amics de Les Arts o, en otro estilo, Els Pets. ¿Estamos al fin ante la explosión definitiva de la escena de la que nos hablaba Mireia Pería en la Rolling Stone del pasado agosto? ¿Puede ser más rentable para un grupo de Barcelona ahora mismo intentar destacar en catalán que en castellano? Hablamos con Manel y con un par de sellos especializados sobre el asunto.
El fenómeno Manel en Cataluña es tal que sus ventas prácticamente igualan las 30.000 alcanzadas por Vetusta Morla o Russian Red en toda España y que suponen un disco de oro. Parece difícil imaginar que de haberse decantado por el castellano, aun dirigiéndose a un público potencial mucho mayor, hubieran alcanzado estas cifras.
Como aprovechando el tirón o la ausencia de novedades (Manel aún no están grabando su segundo disco, ni tocan temas futuros en sus directos) Els Amics de Les Arts, de su mismo sello, entraban al fin hace poco en el puesto 64 en la lista de ventas y ya no nos extraña tanto que Mishima hayan estado un mes en la tabla con su quinto disco, ‘Ordre i aventura’. Sin embargo, Manel, durante la presentación de su dúo con Nacho Vegas en el Día de la Música Heineken, negaron sentirse pioneros de una escena o similar, cuando les preguntamos. “No sabemos a qué te puedes referir. ¿De qué tipo de música hablamos? Ni siquiera tenemos la sensación de haber reflotado algo que estuviera latente. Por ejemplo Antònia Font, aunque de Mallorca, ya eran muy famosos y no tenemos tanto que ver”.
El grupo puede tener razón en tanto que no encuentre su parecido desde luego con Els Pets, pero tampoco con l’Abdominable Gallina Nauseabunda, Anímic, que cantan en inglés, Fred i Son o gente algo más en el entorno cantautor como Maria Coma o Espaldamaceta. Quizá sólo compartan ser mucho más desconocidos fuera de Cataluña. “No sabemos cuánto hemos vendido en Cáceres, no es algo que nos haya preocupado averiguar. Tampoco sabemos si nuestro disco está bien distribuido en Madrid (Nota del editor: sí lo está y muy barato prácticamente desde el principio), pero tampoco nos da ninguna pereza tocar en la capital. Hemos tocado tres veces y todas han sido guay, aunque es verdad que la experiencia es diferente”.
¿No es caspa a estas alturas de la película andar con estas tonterías fronteras idiomáticas? ¿Acaso alguien entiende todas y cada una de las misteriosas y difíciles letras de Vampire Weekend? “Es diferente, en el caso de Vampire Weekend, la gente entiende su música, hay una cultura musical alrededor. En nuestro caso, la letra es una pata muy importante de las canciones y cuando la entiendes y te identificas, se te enciende algo dentro del cerebro que quizá, si no entiendes, no”.
El fenómeno Manel en Cataluña es tal que sus ventas prácticamente igualan las 30.000 alcanzadas por Vetusta Morla o Russian Red en toda España y que suponen un disco de oro. Parece difícil imaginar que de haberse decantado por el castellano, aun dirigiéndose a un público potencial mucho mayor, hubieran alcanzado estas cifras.
Como aprovechando el tirón o la ausencia de novedades (Manel aún no están grabando su segundo disco, ni tocan temas futuros en sus directos) Els Amics de Les Arts, de su mismo sello, entraban al fin hace poco en el puesto 64 en la lista de ventas y ya no nos extraña tanto que Mishima hayan estado un mes en la tabla con su quinto disco, ‘Ordre i aventura’. Sin embargo, Manel, durante la presentación de su dúo con Nacho Vegas en el Día de la Música Heineken, negaron sentirse pioneros de una escena o similar, cuando les preguntamos. “No sabemos a qué te puedes referir. ¿De qué tipo de música hablamos? Ni siquiera tenemos la sensación de haber reflotado algo que estuviera latente. Por ejemplo Antònia Font, aunque de Mallorca, ya eran muy famosos y no tenemos tanto que ver”.
El grupo puede tener razón en tanto que no encuentre su parecido desde luego con Els Pets, pero tampoco con l’Abdominable Gallina Nauseabunda, Anímic, que cantan en inglés, Fred i Son o gente algo más en el entorno cantautor como Maria Coma o Espaldamaceta. Quizá sólo compartan ser mucho más desconocidos fuera de Cataluña. “No sabemos cuánto hemos vendido en Cáceres, no es algo que nos haya preocupado averiguar. Tampoco sabemos si nuestro disco está bien distribuido en Madrid (Nota del editor: sí lo está y muy barato prácticamente desde el principio), pero tampoco nos da ninguna pereza tocar en la capital. Hemos tocado tres veces y todas han sido guay, aunque es verdad que la experiencia es diferente”.
¿No es caspa a estas alturas de la película andar con estas tonterías fronteras idiomáticas? ¿Acaso alguien entiende todas y cada una de las misteriosas y difíciles letras de Vampire Weekend? “Es diferente, en el caso de Vampire Weekend, la gente entiende su música, hay una cultura musical alrededor. En nuestro caso, la letra es una pata muy importante de las canciones y cuando la entiendes y te identificas, se te enciende algo dentro del cerebro que quizá, si no entiendes, no”.
Escolta Dèjá Vu, dels Amics de les Arts:
<object width="353" height="132"><embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=d7d9f03" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"></embed></object>

No hay comentarios:
Publicar un comentario